No medimos solo el tanque. Cruzamos el nivel del tanque con el estado del equipo que lo llena — y hablamos solo cuando hay algo que hacer.
Una bomba detenida o un sensor sin batería deja de enviar señal. Los sistemas que solo avisan por números raros no ven ese silencio — y en un campo lejos, pueden ser días con los animales sin agua.
En el campo el agua no espera. Un equipo parado que nadie ve se termina pagando en hacienda.
Sin agua, la hacienda baja el consumo y pierde estado en pocos días — justo el tiempo que tardás en enterarte por casualidad.
Si el molino está lejos y nadie pasa seguido, una aguada cortada puede ser varios días sin que lo sepas.
Enterarte cuando ya es tarde es un viaje de urgencia, un arreglo peor y, a veces, animales en riesgo. Avisar a tiempo lo evita.

El sensor de nivel va en el tanque que llena el equipo — australiano de chapa, cisterna o el que tengas. Ese nivel, cruzado con el estado del equipo, es el corazón del diagnóstico.
Sube el tanque con el equipo funcionando: todo en orden. Baja con el equipo parado: hay que ir. Funciona con cualquier molino y bomba, de cualquier marca.
Medir el tanque ya existe. El valor está en cruzarlo con el estado del equipo que lo llena. Tres situaciones, una sola regla:
Todo en orden. No hay nada que hacer.
Normal: los animales están tomando agua.
El tanque se vacía sin reposición. Hay que ir.
Da igual la marca del equipo o el tipo de tanque. Si dependés de una aguada, esto es para vos.
La categoría que más sufre un corte de agua. Un aviso a tiempo evita pérdidas y sustos.
Acá el agua es peso, y el peso es plata. Que la hacienda nunca deje de tomar.
Un corte se siente al toque. Enterate antes de que impacte en la producción.
Vivas o no en el campo, te enterás igual — y el puestero deja de recorrer a ciegas.
Una herramienta que alarma por cada cambio entrena al productor a ignorarla. Esta se gana la confianza quedándose callada hasta que importa.
No solo cuando algo se rompe: si un equipo deja de mandar datos, te avisamos igual. En el campo, ese silencio suele ser lo más importante.
Llega por WhatsApp oficial — no se pierde ni cae en spam. Con consentimiento por destinatario. Cumple la Ley 25.326.
Cada lectura se guarda para detectar el desgaste del cuero del molino mes a mes. La historia es el producto.
Cada campo ve solo lo suyo, desde el día uno. Responsabilidad legal sobre datos ajenos, no solo prolijidad.
Cada molino y bomba con su estado, el nivel de cada tanque y la tendencia en el tiempo. La herramienta con la que Famacon verifica que todo mide bien.
Molinos y bombas monitoreados en campos de todo el país.
Sensores en cada molino y tanque miden el nivel del agua y si el equipo está funcionando.
La antena del campo junta las lecturas y las manda por celular cada pocas horas.
Cruza el nivel del tanque con el estado del equipo y decide si hay que avisar o quedarse en silencio.
Un WhatsApp con qué pasa y qué revisar, a hasta 5 personas — solo cuando hace falta.
El tablero interno muestra cada sensor, el diagnóstico cruzado y los avisos, en vivo.
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